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7 jun 2026

¿Cómo preparar los supuestos prácticos de Administrativo de la Seguridad Social?

Guía práctica para preparar los supuestos prácticos de Administrativo de la Seguridad Social: estructura del examen, temas más importantes, gestión del tiempo, estrategia de estudio y consejos para resolver casos con seguridad el día de la prueba.

Preparar los supuestos prácticos de Administrativo de la Seguridad Social suele generar muchas dudas: cuándo empezar, qué temas priorizar, cómo leer el enunciado, cuánto tiempo dedicarle en el examen y cómo evitar errores tontos.

Y es normal, porque el supuesto práctico no se prepara igual que un test teórico. Aquí no basta con “saberse el tema”: hay que saber aplicar la norma a un caso concreto.

En este artículo te explico cómo enfocar esta parte del examen de forma realista y eficaz.

Guia supuestos practicos Administrativo Seguridad Social
Guia supuestos practicos Administrativo Seguridad Social

¿Cómo es el supuesto práctico de Administrativo de la Seguridad Social?

En el sistema de acceso libre, el examen de Administrativo de la Seguridad Social consiste en un ejercicio único con dos partes obligatorias y eliminatorias. La primera parte tiene 70 preguntas tipo test y la segunda parte consiste en la resolución de un supuesto práctico desglosado en 15 preguntas tipo test, relacionadas con el temario específico de Seguridad Social. El tiempo total del ejercicio es de 120 minutos.

Además, pueden incluirse 3 preguntas adicionales de reserva en cada parte. Las respuestas erróneas penalizan restando un cuarto del valor de una respuesta correcta, mientras que las preguntas en blanco no restan.

Esto es importante porque el supuesto práctico no es una parte secundaria. Se califica de 0 a 50 puntos y es necesario obtener 25 puntos para superar el ejercicio.

¿Sobre qué temas puede caer el supuesto práctico?

El supuesto práctico se basa en el temario específico de Seguridad Social, no en la parte general. La convocatoria incluye dentro de este bloque materias como campo de aplicación, afiliación, altas y bajas, cotización, recaudación, acción protectora, incapacidad temporal, incapacidad permanente, nacimiento y cuidado de menor, jubilación, muerte y supervivencia, prestaciones familiares, pensiones no contributivas, recursos del sistema y pago de prestaciones.

Aunque cualquier tema específico puede ser preguntado, en la práctica hay materias que son especialmente “rentables” para preparar supuestos, porque permiten plantear casos con fechas, requisitos, plazos, porcentajes, sujetos responsables o efectos jurídicos.

Entre los bloques que conviene dominar muy bien están:

  • Afiliación, altas, bajas y variaciones de datos.
  • Cotización y liquidación de cuotas.
  • Recaudación en período voluntario y ejecutivo.
  • Responsabilidad empresarial en materia de prestaciones.
  • Incapacidad temporal.
  • Nacimiento y cuidado de menor.
  • Incapacidad permanente.
  • Jubilación.
  • Muerte y supervivencia.
  • Prestaciones familiares y no contributivas.

No significa que solo haya que estudiar esos temas, pero sí que son materias donde el tribunal puede construir fácilmente un caso práctico con varias preguntas encadenadas.

¿Cuándo empezar a preparar los supuestos prácticos?

Mi recomendación es empezar los supuestos cuando ya tengas una base mínima de Seguridad Social, aunque no domines todavía todo el temario.

No necesitas esperar a llevar todo perfecto. De hecho, los supuestos te ayudan a detectar si realmente has entendido el tema o si solo lo has memorizado.

Tiempo supuestos practicos Administrativo Seguridad Social
Tiempo supuestos practicos Administrativo Seguridad Social

¿Cuánto tiempo dedicar al supuesto práctico en el examen?

En acceso libre, el examen completo dura 120 minutos para 70 preguntas teóricas y 15 preguntas del supuesto.

No hay un reparto oficial del tiempo entre ambas partes, así que debes llevar una estrategia preparada.

Una orientación razonable sería reservar entre 45 y 50 minutos para el supuesto práctico. ¿Por qué? Porque no son solo 15 preguntas (más las 3 de reserva): primero tienes que leer el caso, entender los datos relevantes y después contestar aplicando la norma.

Esto dependerá de tu velocidad. Hay opositores que hacen muy rápido el test teórico y pueden dedicar más tiempo al supuesto; otros necesitan entrenar para no llegar al supuesto con prisas.

Lo importante es que no improvises el día del examen.

Cómo estudiar para resolver bien los supuestos prácticos

1. Estudia la norma con mentalidad de caso práctico

Cuando estudies Seguridad Social, no te limites a subrayar. Pregúntate:

“¿Cómo me podrían preguntar esto en un caso?”

Por ejemplo, si estudias incapacidad temporal, no basta con saber el concepto. Tienes que dominar:

quién puede ser beneficiario; cuándo nace el derecho; cuánto dura; quién paga; cuándo se extingue; qué ocurre si hay recaída; qué entidad controla el proceso.

Esa es la diferencia entre estudiar para memorizar y estudiar para resolver.

2. Haz esquemas de requisitos, plazos y efectos

Los supuestos prácticos suelen girar mucho alrededor de datos concretos: fechas, días cotizados, situaciones de alta o asimilada, sujetos responsables, porcentajes o efectos de una solicitud.

Por eso, te recomiendo tener esquemas muy claros de:

  • requisitos de acceso a cada prestación;
  • duración máxima;
  • nacimiento y extinción del derecho;
  • entidad competente;
  • pago directo o pago delegado;
  • plazos de solicitud;
  • efectos económicos;
  • compatibilidades e incompatibilidades.

Estos esquemas son especialmente útiles en prestaciones como IT, nacimiento y cuidado de menor, incapacidad permanente, jubilación y muerte y supervivencia.

3. No corrijas solo mirando la respuesta correcta

Otro error habitual es hacer supuestos y limitarse a contar aciertos.

Eso sirve para medir, pero no para mejorar.

Cada vez que falles una pregunta, deberías anotar:

  • qué dato del enunciado no has visto;
  • qué artículo o regla no dominabas;
  • por qué la opción correcta era mejor que las demás;
  • si el fallo ha sido de norma, de lectura o de precipitación.

No todos los errores son iguales. No es lo mismo fallar porque no sabías la regulación que fallar porque leíste mal una fecha.

4. Entrena la lectura del enunciado

En los supuestos prácticos, el enunciado suele incluir muchos datos, pero no todos son igual de importantes.

Cuando leas el caso, marca mentalmente:

  • fechas;
  • edad de la persona;
  • situación de alta, baja o asimilada;
  • contingencia común o profesional;
  • período cotizado;
  • tipo de prestación;
  • quién solicita;
  • cuándo se solicita;
  • posibles incompatibilidades.

La clave está en separar el “ruido” de los datos jurídicamente relevantes.

5. Practica con bloques antes de hacer simulacros completos

Si estás empezando, no hace falta que hagas directamente supuestos larguísimos.

Puedes empezar con casos breves de un solo tema. Por ejemplo:

  • un caso solo de afiliación y alta;
  • un caso solo de incapacidad temporal;
  • un caso solo de jubilación;
  • un caso solo de muerte y supervivencia.

Cuando ya tengas soltura, pasa a supuestos mixtos, porque en el examen pueden aparecer varias materias conectadas.

Consejos para el día del examen

El día del examen, el supuesto práctico exige calma y método.

Primero, lee el enunciado completo antes de contestar. Aunque creas que ya sabes por dónde va, una fecha o un dato final puede cambiar la respuesta.

Segundo, contesta primero las preguntas que veas claras. No te bloquees demasiado tiempo en una pregunta dudosa.

Tercero, cuidado con las opciones muy parecidas. En Seguridad Social, una palabra puede cambiarlo todo: “alta”, “asimilada al alta”, “situación de no alta”, “contingencia común”, “contingencia profesional”, “responsabilidad directa”, “anticipo”, “pago delegado”…

Cuarto, no arriesgues sin criterio. Recuerda que los errores penalizan. Si puedes descartar varias opciones y tienes una probabilidad razonable, puede compensar contestar. Si estás totalmente perdida, dejar en blanco puede ser mejor estrategia.

¿Se puede preparar bien el supuesto práctico aunque ahora te cueste?

Sí. De hecho, es normal que al principio cueste.

El supuesto práctico exige una habilidad que se entrena: pasar de “sé la teoría” a “sé aplicar la teoría a un caso concreto”.

Por eso, no debes esperar a sentirte preparada al 100% para empezar. Los supuestos forman parte del estudio, no son solo una prueba final.

La clave está en trabajar con método: estudiar la norma, hacer preguntas, corregir con razonamiento, detectar patrones y repetir.

Conclusión

Los supuestos prácticos de Administrativo de la Seguridad Social son una parte fundamental del examen. No basta con memorizar el temario específico: hay que entenderlo, relacionarlo y aplicarlo.

Si quieres prepararlos bien, empieza antes de la recta final, trabaja por bloques, domina los temas más prácticos y acostúmbrate a justificar cada respuesta con la norma.

Con una preparación ordenada, los supuestos dejan de ser una parte “temida” y se convierten en una oportunidad para diferenciarte de otros opositores.